Pedrito me ha regalado el DVD de Slumdog Millionaire. Ahora me toca convencerle para que la vea conmigo, jijiji. A mí me fascinó.
Por lo demás, seguimos mega liados en la oficina. Hoy salí a las cinco menos diez de la tarde.
Desvaríos varios a este lado del Atlántico
Libro: Kafka en la orilla de Haruki Murakami, edición de la Colección Andanzas de Tusquets.
Una compañera de trabajo me había comentado que este fin de semana su hija, que es criadora de Bulldogs ingleses, participaba en un concurso de esos en los que se eligen campeones de raza. Así que le propuse ir a Pedro para ver perrillos a montones y sacar fotos.
La bola de pelo con el dueño, quien afirmó que le lava cada día con champú especial y acondicionador.... xD
Nos marchamos a eso de la una para ir a almorzar al Wok que está en el centro comercial Las Terrazas. Mmm me encanta comer ahí, está de muerte. Lo de arriba es lo que elegí para que me preparasen al wok con salsa wok, valga la redundancia.
Cuando hablé por aquí de Midori, la niña de las camelias, comenté que me fascinaba ese toque añejo de los dibujos de Suehiro Maruo, que tanto me recordaban a las fotografías de los años 20, mi década favorita estéticamente hablando.
Para ello adapta su aspecto físico (se deja bigote, se rasura el pelo, le roba a su viejo amigo un diente empastado y lo remplaza por el suyo propio...) y comienza la ardua tarea de hacerse pasar por él para invertir la ingente fortuna en llevar a la práctica la idea descabellada que le obsesiona.
Sin embargo, será su mujer, Chiyoko, el principal obstáculo al que habrá de enfrentarse, puesto que ella es la que detectará con mayor facilidad si realmente se trata de su marido resucitado o de un impostor...
Este manga es un deleite para los ojos. Se sitúa en la década de los años 20, así que además del estilo de los personajes, tiene múltiples referencias que vienen bien explicadas en un epílogo que los de Glénat han añadido al final. Entre las más notables, podemos encontrar guiños a El jardín de las delicias, de El Bosco, en los jardines de la Isla Panorama, donde se sitúa el Edén.
Por cierto, El jardín de las delicias es mi cuadro favorito. Siempre que voy al Prado me quedo un buen rato mirándolo embobada...
Un tren con el rostro del robot de Metropolis, la mítica película del expresionista alemán Frizt Lang.
Este manga no es tan gore como las otras obras de Maruo que me he leído, así que es un acercamiento ideal para los que quieran conocer a dicho autor. Si por mí fuera, habría puesto cientos de imágenes más, pero es mejor que le echéis un vistazo in situ. La edición es buena, aunque su precio es salao. Pero al menos en mi caso, pienso que es una compra que ha valido la pena hacer.© 2008 - [ Sushi Lovers! ] diseñado por DOXS - Bajo Licencia Creative Commons |